jueves 15 de marzo de 2012

Periodismo en tiempos de crisis política


Johan Rodríguez Perozo (*)

Al igual que en otras épocas y latitudes en el mundo, el periodismo venezolano ofrece una actitud firme e indeclinable, frente al neo autoritarismo criollo.

Se puede afirmar sin temor a equívocos, que el periodismo como profesión, es hoy una de las actividades más “invadidas” por atacantes de diversa procedencia. En Europa y otras latitudes del mundo, se debate acerca de la pertinencia, vigencia y razón de ser de las Escuelas de Periodismo. Hay, incluso, quienes abogan por su eliminación. Quizás sea ese un estimulante para personas sin el más elemental conocimiento, acerca del tratamiento de la información en el plano técnico y profesional, quienes invaden sin limitaciones ni complejos, el ámbito de competencia profesional de los comunicadores sociales desde distintos ángulos. Pareciera un lugar común el desempeño como periodistas, de personas de otras profesiones sin ningún tipo de atributo relacionado con el periodismo, la usurpación sin contemplación alguna el ejercicio del periodismo. Si Venezuela fuera un país donde se cumplen las leyes, nadie incurriría en el ejercicio ilegal de una actividad saturada por la sin razón de muchos.

El periodismo tiene, entre otras, una responsabilidad histórica: la permanente confrontación con el poder. Por ello el periodismo es, de manera intrínseca, contrapoder. Es además esencialmente, contraloría del ejercicio y el manejo de los asuntos públicos. Es también la voz de quienes no la 2tienen, de los ciudadanos y habitantes de un país marginados de la dinámica contextual política, económica y social de la sociedad en la cual existen. En ese sentido, el periodismo y los periodistas, suelen ser la primera baja en las “guerras” por el poder en diferentes ámbitos. El periodismo se debate y combate en medio de la complejidad relacional del mundo de la política, los partidos y sus líderes en la dinámica donde resaltan las más crudas pasiones en la lucha por el poder. Le afecta también todo cuanto atañe a la realidad del mundo empresarial, el ámbito financiero y de los grandes negociados en su relación con el poder y el manejo de los asuntos públicos y de Estado. El periodismo convive diariamente con la realidad de tener que reflejar las necesidades y vicisitudes de la inmensa mayoría de la sociedad.

En ambientes de conflicto político y social, donde reina de manera plácida la intolerancia, el periodista de hoy debe enfrentar también otro tipo de reto, la preservación de su propia integridad física. Sea por causa de persecuciones políticas, bien en regímenes dictatoriales o de orientación autoritaria, como sin duda lo es el que detenta el poder en Venezuela y en otros países del mundo. Sea por conflictos de otra índole, como la amenaza permanente de la guerrilla colombiana, el poder del narcotráfico internacional o las maras centroamericanas, el periodista de hoy corre graves riesgos en el desempeño de sus funciones y su profesión. Las noticias acerca de periodistas asesinados en México, Centroamérica, en Brasil, Colombia y otras latitudes del mundo, se han convertido en moneda de uso corriente. Las denuncias formuladas por las diversas organizaciones que agrupan a los periodistas profesionales, llueven por montones sobre las mesas y escritorios de la burocracia internacional, así como de los diferentes órganos de justicia, esperando la resolución de centenas de casos violatorios de la integridad profesional de los comunicadores sociales en ejercicio.

En Venezuela cada vez se hace más difícil el ejercicio del periodismo. El régimen de turno, de manera frenética y compulsiva, intenta imponer un esquema de corte comunista, pasando por encima del marco legal vigente en el país. Uno de los sectores más afectados por tal situación es, precisamente, el periodismo. La elaboración de leyes irregulares, la creación de instancias decisoras y administradoras del espectro radioeléctrico, la aplicación de decisiones confiscatorias de bienes y equipos a canales de televisión y emisoras de radio, el control partidista en el otorgamiento de concesiones asociadas al proyecto político del régimen, el uso de instancias judiciales y administrativas para perseguir, sancionar y encarcelar a personas vinculadas con los medios de comunicación, la colonización del espacio público para imponer su ideología, la generación de más desempleo en el ámbito del periodismo, la reducción evidente de espacios y calidad de información destinada al público, el uso de la infraestructura televisiva, radial y presupuestaria del Estado, en favor del proyecto político oficial, constituyen la más grosera y aberrante actuación de régimen alguno, en el uso corrupto e ilegal de los recursos públicos, sin que ello conlleve sanción alguna de parte de quienes están obligados a controlar el ejercicio de la función pública.
(*) @johanperozo

miércoles 14 de marzo de 2012

Ministerial recule

Jesús Elorza                                       

Después de la aprobación inconsulta y arbitraria del Reglamento parcial # 1 de la Ley del Deporte, los burócratas del Instituto Nacional de Deporte se sintieron envalentonados, guapos y apoyados y pensaron que era el momento de darle el zarpazo final a las Federaciones Deportivas. 

Al mejor estilo autocrático, presentaron el modelo de “CONVENIO DE SUBVENCIÓN Y SUBSIDIO ENTRE   EL ESTADO VENEZOLANO, EN LA PERSONA DEL  INSTITUTO NACIONAL DE DEPORTES (IND) Y LAS FEDERACIÓNES VENEZOLANAS  PARA LA EJECUCIÓN CONJUNTA DE LA POLÍTICA PÚBLICA DEPORTIVA”, con  la perversa intención de Estatizar al sector federado despojándolas del control de la promoción y la comercialización. Además, quitándole la potestad de la designación de los Comités Organizadores de eventos deportivos y trasladando la administración de sus bienes al control del IND. Presumiendo la mala fe de la dirigencia deportiva, la norma contractual establece una caución a los dirigentes para poder recibir los aportes del Estado. 

Saboreando las mieles del poder absoluto, se atrevieron a comunicarle a Ministro que todo había salido como estaba pautado. Las Federaciones, permanecían en silencio lo que daba pie para pensar que iban a firmar el contrato sin chistar. De hecho, la Federación de Bolas Criollas, lo firmó sin ni siquiera leerlo. Todo era cuestión de tiempo, se decían a si mismo, para que los veamos entrar de rodillas al despacho ministerial para la firma del contrato. Pero, como diría Rubén Blades “Sorpresa te da la vida, la vida te da sorpresas", el revuelo causado por el leonino instrumento despertó el espíritu de lucha en el sector federativo y de inmediato convocaron a una asamblea para fijar posición frente a esta nueva agresión totalitaria del gobierno. La rebeldía fue total y la unánime conclusión fue la de no firmar ese injusto, abusivo, desmesurado, desorbitado y exagerado modelo de contrato. Si quieren lograr un convenio, deben respetar la norma democrática de discutir entre las partes los acuerdos a firmar. 

La elaboración de contratos unilaterales es una fiel expresión de regimenes intolerantes, antidemocráticos y autoritarios. Si el gobierno persiste en su agresiva conducta, nos declaramos en rebeldía y lucharemos democráticamente en la calle por la consecución de nuestros presupuestos. Informaremos de inmediato a las organizaciones deportivas internacionales de este atropello que solo busca acabar con el sagrado principio constitucional de la Libre Asociación y la autonomía del sector deportivo. También responsabilizamos al régimen de las consecuencias que puede arrastrar esta situación y comprometer la no asistencia de Venezuela a los Juegos Olímpicos Londres 2012. Como todo burócrata, al conocer la posición federativa, cundió el pánico y las carreras no se hicieron esperar. Las acusaciones entre ellos salieron a relucir. Con el espanto reflejado en sus caras, atendieron la reunión solicitada por las federaciones y con un caradurismo típico de aquellos que solo pretenden engañar a la gente, se limitaron a decir que no había razón para molestarse, puesto que el modelo de convenio solo era un ¡¡¡Papel de trabajo!!! para que lo analizaran y le hicieran las observaciones pertinentes. Alguien en la sala preguntó ¿Si era un papel de trabajo, por que aceptaron la firma de las Bolas Criollas? Bueno, es que la secretaria se equivocó, fue la respuesta de uno de los cara duras. No les de pena, dijo un federativo, reconozcan que esta reunión es un ministerial recule.

viernes 9 de marzo de 2012

Arranca Berroterán

Nuevamente, surge la pretensión de convertir la violencia en campaña electoral, en el signo fundamental de la actuación del régimen



Johan Rodríguez Perozo (*) 
De manera lógica, por ser una práctica común en la dinámica política venezolana, con mucha antelación al evento electoral pautado para el 7 de octubre de 2012, partidos y candidatos se aprestan a dar a conocer sus puntos de vista ante el país. En ambientes políticos como el Venezolano, donde el régimen gobernante impone de manera flagrante las reglas de juego, se hace natural vivir en campaña permanente. El liderazgo oficialista desde el poder, se muestra implacable en su práctica inexorable de dar cumplimiento a la máxima atribuida a Maquiavelo, según la cual, “La principal obligación de quien detenta el poder, consiste en impedir que se lo quiten”.
Del lado contrario al régimen, ha ocurrido un hecho inédito en el contexto político contemporáneo. Los diferentes factores políticos y sociales, convergentes en torno a la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), lograron con éxito el experimento de las elecciones primarias, cuyo objetivo fundamental consistió en convocar a los electores de cualquier signo político, con la finalidad de de seleccionar sus candidatos a alcaldes, gobernadores y el candidato presidencial. De esta manera y con mucha antelación, la diversidad política en desacuerdo con el régimen, alista sus fuerzas para las elecciones fijadas por el órgano electoral en tres tramos: octubre, diciembre de 2012 y abril de 2013.
Varios hechos resaltantes surgen como producto del ensayo electoral de las primarias. El primero de éstos, la consolidación de la formidable plataforma unitaria que significa el apoyo de toda la sociedad democrática, al candidato presidencial, Enrique Capriles Radonsky, los 23 candidatos a gobernadores, los 2 candidatos a alcaldes metropolitanos y los 335 candidatos a alcaldes municipales. Luego, el fortalecimiento claro del poderoso concepto simbólico de la UNIDAD, que pasa a ser el principal motivo de inspiración de quienes aspiran a cambiar el modelo político promovido por el régimen chavista. Aunado a los enunciados anteriores, destacamos la conducta exhibida por el liderazgo político reunido en torno a la MUD, que al cerrar filas de manera sólida alrededor de los resultados de las primarias, fortalece la percepción en el electorado de la posibilidad real de construir una contundente victoria frente a quienes aspirar a prolongar un mandato ya vencido. Finalmente y como consecuencia de los primeros actos discursivos del candidato, la transmisión de un claro mensaje político dirigido a los venezolanos, cuya premisa fundamental consiste en promover el progreso, la convivencia ciudadana y de las ideas, como elemento fundamental para devolverle al país y a la sociedad venezolana, la paz y el sosiego perdidos.
Todo lo expuesto anteriormente, constituye un cuadro contrastante con la actitud mantenida por el régimen, durante los largos trece años de uso del poder. La polarización y el conflicto como elementos fundamentales de los cuales se nutre el régimen, no forman parte de la agenda de LA UNIDAD. Tal situación, pareciera haber desestabilizado la estrategia de confrontación del régimen. Es la razón, ya que no observamos otra, por la cual, nuevamente, apela a la herramienta de la violencia, como arma política para la confrontación. Mientras Capriles y LA UNIDAD, promueven el discurso positivo, el diálogo y la propuesta seria como elementos de convicción dirigido a los venezolanos, el régimen arenga a sus conmilitones con el discurso violento y conflictivo, cuyo objetivo fundamental consiste en infundir el miedo y la inhibición.
Contrario a lo que algunos analistas de oficio plantean, respecto a la lectura equivocada del régimen sobre los resultados del 12F, sostenemos que si leyó bien el mensaje. La masiva participación de los venezolanos en las primarias, desbordó las estimaciones de asistencia al evento de tirios y troyanos. Los tres millones de electores que acudieron al llamado de LA UNIDAD, constituyen el principal indicador del manifiesto deseo de cambio de la sociedad venezolana. Es por ello que un régimen como el chavista, el cual lleva la violencia en sus genes, incubado básicamente en la mentalidad militarista y autoritaria, apela de manera desesperada a la única herramienta en inventario, con la finalidad de intentar imponer su ley. Toda esa conseja de los “territorios ocupados”, el fomento de grupos armados asociados al delito y la violencia, las condiciones de minusvalía (física y política) en las cuales se muestran los principales capitostes del régimen, se convierten en el combustible necesario para intentar crear el clima de violencia visto en los últimos días.
Sin embargo, la sociedad venezolana, que muestra signos claros de cansancio y hastío frente a la estertórea realidad del régimen chavista, avizora claramente en el horizonte la posibilidad real del cambio necesario. Esa sociedad, muchas veces ignorada como colectivo pensante, apela ahora a sus mejores elementos que la inspiran para vivir en Libertad y Democracia, como elementos fundamentales en la recuperación de la paz y la convivencia ciudadana. Sabe además, que de la mano de conductores responsables, puede UNIRSE y expresar de manera contundente, su decisión de expulsar del poder a quienes de manera ilegítima han intentado fallidamente, de imponer un esquema de vida incompatible con las mejores tradiciones del venezolano. De los últimos hechos de violencia en Cotiza, surgió un nuevo ícono característico del régimen, el sr. Berroterán, quien seguramente, al igual que otros, será desechado convenientemente en momento oportuno. Pero, con la misma fuerza con la cual la sociedad democrática enfrentará y expulsará del poder al oprobioso régimen de Chávez, igual rechazará la violencia en clave de conseja popular, expresando a viva voz…arranca Berroterán!
(*) @johanperozo 

Un saludo a la mujer y sus luchas


En el concurso de la mujer en las luchas sociales y políticas, encontraremos algunas claves para su fortalecimiento.

Johan Rodríguez Perozo (*)

Ríos de tinta, junto a una diversidad de lugares comunes, han llenado las páginas de millones de textos, dedicados al tema relacionado con la mujer. La historia de la humanidad, recoge ampliamente la trama que ha significado su participación en el contexto social. Infinita es la lista de nombres de mujeres, cuyo aporte al cambio y la transformación, ha merecido el reconocimiento general. Por ejemplo, en el caso latinoamericano, ubicando en un contexto regional las consideraciones de esta nota, figuras como Laura Chinchilla Miranda, Violeta Chamorro, Mireya Moscoso, Michelle Bachellet, Cristina Fernández y Dilma Rousseff, evocan claramente el significado de la participación de la mujer en la lucha por el poder.

La historia de la lucha por la democracia, la libertad y los derechos humanos, que también lo ha sido por la ampliación de la ciudadanía y  la inclusión en el debate público, tiene en la mujer una de sus principales hacedoras. La representación de las voces, intereses, perspectivas y valores de la mujer, en el proceso de toma de decisiones, ha significado garantía y vigencia en la conquista y ampliación de los derechos humanos. Tal figuración ha implicado, no sólo el logro de una representación más verdadera sino además, mayor fortalecimiento y elevación del debate en democracia. Debemos resaltar en este sentido, el inmenso desafío que ha significado para la mujer, su exclusión sistemática como género de los ámbitos reales del poder y más aún, de su participación natural, en términos de ciudadanía, del contexto del debate político.

Cada vez se hace más evidente la participación de la mujer en distintos escenarios, con extraordinaria capacidad de protagonismo. En el caso venezolano, más allá del juicio de valor en torno a la actuación pública de algunas muy destacadas, la mujer ha pisado fuerte en su acceso al debate público. Es notoria su figuración en distintos ámbitos y niveles de actuación. Partidos políticos; organismos públicos; organizaciones sociales de diversa índole; asociaciones gremiales, culturales, deportivas, empresariales, académicas, profesionales; actividades relacionadas con la lucha social y reivindicativa de derechos diversos, conforman el amplio espectro en el cual la presencia de la mujer brinda aportes trascendentes a su actuación como género.

Desde la base del entramado social venezolano, surge con fuerza telúrica la presencia de la mujer en la lucha política. Un ejemplo de ello lo encontramos en el reciente proceso de elecciones primarias, realizadas por los movimientos políticos reunidos en torno a  la Mesa de la Unidad Democrática (MUD). Aunque sólo una de ellas, Soraya Hernández en Monagas, alcanzó la nominación como candidata a la Gobernación, fueron varias quienes presentaron sus nombres para ser consideradas por los electores concurrentes al evento señalado. En el caso de las alcaldías, decenas de mujeres se presentaron como candidatas, logrando la figuración deseada en porcentajes bastante considerables. Si vemos el marco de referencia de los distintos órganos parlamentarios, concejos municipales, parlamentos regionales y el nacional, veremos la amplia y cada vez más crecientes figuración de la mujer en el ámbito político venezolano.

Del mismo modo se hace menester resaltar la figuración de la mujer venezolana, en actividades de verdadero impacto en la sociedad. La actividad empresarial, el periodismo, la economía, la medicina, el ejercicio del derecho, la docencia en todas sus manifestaciones, la seguridad y toda la estructura productiva del país, es campo fértil, notorio y evidente para el concurso de la mujer, como factor de fortalecimiento de cada uno de los ámbitos mencionados.

De tal manera que, al exaltar una vez más la reconocida mundialmente fecha homenaje a la mujer, se hace propicia la ocasión para expresar el orgullo colectivo, por el significado de la participación y desarrollo de la mujer venezolana, por el aporte dado en beneficio de la sociedad en su conjunto. Sea, pues, momento obligado para insuflar el mejor de los ánimos, por la presencia de la mujer en el proceso de toma de decisiones públicas, fortalecido con sus criterios y orientaciones. Feliz día de la mujer!

(*) @johanperozo

Golpe a las Academias


Jesús Elorza
                           
Desde su fracasado golpe en Febrero del 92, el Comandante Presidente no ha dejado de aplicar su formula golpista para apoderarse de todos los sectores sociales contrarios a su ideología. En el caso del deporte, desde su ascenso al poder, múltiples han sido las acciones para acabar con la autonomía del sector deportivo y en particular con el deporte profesional.
Primero, buscó a través del IND la posibilidad de adueñarse del Comité Olímpico Venezolano. Luego, trajo al país más de 10.000 “Entrenadores deportivos “cubanos. Despojó a las gobernaciones de los Estados Zulia y Táchira de la administración de sus instalaciones deportivas. Suspendió la realización de los Juegos Nacionales en Miranda por el simple hecho de que el gobernador no era chavista. Promulgo una Ley del Deporte que consagrara el poder centralizador y estableciera un nuevo paradigma de la organización deportiva en donde la base fundamental la constituyeran los Consejos Comunales y las Comunas.
Ahora, amparado en un nuevo madugronazo aprueba un Reglamento Parcial a La ley del Deporte (Gaceta Oficial # 39.782)que viene a establecer la normativa para el intervencionismo del sector deportivo federado, el manejo centralizado y unilateral del Fondo Nacional del Deporte y el cerco progresivo al deporte profesional.
Una de las armas empleadas por este gobierno autocrático y autoritario para el estrangulamiento progresivo del sector profesional, lo constituye el Registro Nacional del Deporte. En particular, uno de los requisitos indispensables para registrarse, es la ¡¡presentación de copias certificadas de los contratos de publicidad y promoción!!! De los equipos, escuelas o academias que hagan vida en el deporte profesional. Solo falta decirles que los mismos pasaran a ser administrados por el gobierno.
No cabe duda de que el objetivo del Estado está orientado a cercar al sector deportivo. Las escuelas y el trabajo de los  scouts no son la excepción. Toda esta situación puede provocar una estampida de abandono de los pocos equipos que quedan en Venezuela,
De las 22 academias que hacían vida en el país hasta 2001, solo se mantienen cinco: Tigres de Detroit, Filis de Filadelfia, Rayas de Tampa Bay, Marineros de Seattle y Rojos de Cincinnati. La última en irse de Venezuela fue la de los Piratas de Pittsburgh, que una vez aprobada la Ley del Deporte, decidió emprender otro rumbo, por las implicaciones que esta podría tener en las inversiones del equipo.
En los últimos años hemos tenido una merma progresiva y con este tipo de articulado este proceso de migración forzosa se incrementará. La situación, afectará a miles de niños y jóvenes que siempre han soñado con hacer carrera en las filas de un equipo en las Grandes Ligas o en la Liga de Béisbol Profesional de Venezuela...
Esta claro que el reglamento constituye un Golpe Directo por no decir mortal contra las academias y escuelas de talento deportivo profesional. En este proceso de control totalitario, las ligas serán el próximo paso.

lunes 5 de marzo de 2012

Más cochino serás tú

Pablo Antillano 

Para ser elegido como Jugador Más Valioso en el Juego de las Estrellas de la NBA, Kevin Durant tuvo que acumular 36 puntos. Ese mismo día Kobe Bryant (271) superó la marca que el legendario Michael Jordan (262) alcanzó en los juegos de las estrellas. Así se dirime la competencia en los juegos deportivos. No hay invectiva o insulto que pueda voltear los resultados que arrojan el número de cestas, goles, carreras o nocauts. Ni antes ni después de la competencia. 

Hay otros juegos en la vida que no cuentan con resultados tan precisos, de manera que el juicio inapelable tiende a diluirse en un mundo de interpretaciones y preferencias. Es aquí donde, según corrientes de la sociología, se abre espacio a la chismografía, a la calumnia y a la desacreditación. En la carrera por la popularidad es frecuente que, para resaltar los méritos propios, se recurra a la acción de disminuir los méritos del “otro” por vía de la maledicencia. Esta acción desesperada, motivada por el miedo a perder el amor de los demás, ha sido identificada en los juegos de las niñas que compiten con pastelitos de barro, vestidos de muñecas, y gestos glamorosos, pero se extiende a actores y teatreros, músicos y escritores, pintores y modistos que, ante la falta de mercados y aplausos cultivan, en el cotilleo cotidiano, el chismecito, la intriga y el sarcasmo contra sus colegas. 

Probablemente motivados por los mismos miedos, a algunos políticos le ha dado también por ahí. Una reciente investigación del Washington Post reveló que la “publicidad negativa” en la campaña de los republicanos es cada vez más frecuente y virulenta: “Hace cuatro años, sólo el 6 por ciento de la publicidad de campaña en las primarias del Partido Republicano se invirtió en ataques a otros republicanos; en esta elección, esa cifra se ha disparado hasta más del 50 por ciento…” En sofisticados “spots” publicitarios sus adversarios acusan a Romney de ser un asaltante de bancos (corporate raider), de acumular dinero sangriento (blood money), de aplicar estrategias de tierra arrasada (scorched earth), etc. Una cuña de Ron Paul llamó a Newt Gingrich “serial hypocrite.” En Florida, el 92% de la propaganda fue negativa, reportó Marc Bassets, un corresponsal de La Vanguardia de España. 

Los expertos que escriben manuales, antiguos como Joe Napolitan, fundador de la consultoría electoral, y nuevos como Durán Barba, Roberto Izurieta, Santiago Nieto, entre otros, se cuidan de esgrimir argumentos morales sobre la publicidad negativa. Más bien advierten sobre cómo protegerse y sobre cómo y cuándo utilizarla. Un grupo de publicidad y política, reunido recientemente en Washington por el laboratorio de ideas New America Foundation, reporta Bassets, coincidieron en el diagnóstico: en política los anuncios negativos no sólo son eficaces sino que suelen ser más verosímiles. Los anuncios negativos, dicen, no son nuevos: “En la campaña del 1800, los partidarios de Thomas Jefferson calificaban a John Adams de "hombre ciego, calvo y lisiado" que estaba "ocupado en importar amantes de Europa". Y los detractores de Jefferson sostenían que si este ganaba las elecciones "el asesinato, la violación, el incesto y el adulterio se enseñarán y practicarán abiertamente". 

Jorge Luis Borges llegó a decir, pensando en Lugones y en Shakespeare, que la injuria, junto a la burla y la vituperación podría ser declarada, incluso, como un género literario. Y que demandaba más que talento. Pero en boca de los malvados nunca llego a ser más que insulto vulgar. En esto días Mires enumeró los insultos más usados por gobernantes contra sus adversarios: Hitler (ratas), Stalin (parásitos), Pinochet (mala hierba), Fidel (gusanos)… y el epíteto de “pig”, cerdo y cochino ha sido utilizado por Al Quaeda, las Farc, alemanes, y contestatarios americanos, sin olvidar al presidente venezolano. 

Sin nada sólido que mostrar, nacen territorios y momentos fértiles para la insultadera, como Estados Unidos y Venezuela hoy. Aquí unos le gritan al otro pitiyanqui, escuálido, apátrida, burgués… cochino!!! y el otro responde tierrúo, mono, anacrónico, comunista, dictador, tirano!!!. Uno, entre nosotros, apostando al espíritu de Kevin Durant, ha optado por no responder a los agravios. Y la gente lo premió. El otro día, no obstante, cuando supo el nombre del nuevo jefe en la asamblea dijo: “Epa!. Agárrense la cartera!! “. Entendimos, también para eso hay un camino!!.

Tomado del Diario El Nacional - Séptimo Día

domingo 4 de marzo de 2012

Quién se tragó ese elefante


PABLO ANTILLANO

(Tomado del diario EL NACIONAL - Sábado 18 de Febrero de 2012)

Como la élite oficialista ya   no lee sino libros de la   desaparecida Editorial   Progreso y manuales leninistas, se le pasó por alto el combativo libro de comunicación política en el que el lingüista George   Lakoff aconseja alejarse del "encuadre" del adversario si se quiere   competir con éxito en las campañas electorales y en la propaganda   gubernamental. En lugar de seguir   los consejos de No pienses en un   elefante, el líder oficial y sus repetidores se han dedicado a divulgar   sistemáticamente los temas y enfoques de la oposición. 

El gigantesco complejo de medios públicos, y las abusivas cadenas presidenciales, no solamente   se convirtieron en grandes propagandistas de la jornada electoral   que fraguó la oposición, sino que   hicieron de altavoz de sus conceptos y valores más apreciados. El tema de la seguridad, por ejemplo,   traspasó las murallas, hasta entonces clausuradas, del lenguaje   oficial. Y tras ese se coló el debate   sobre inflación, eficiencia, costos,   productividad, mercados y propiedad, otros vocablos de la jerga   liberal que permanecían opacados   por 13 años de clichés y frases hechas, con la que se automedica el   gobernante de turno.

La incursión de Lakoff en uno de   los think tanks de los demócratas   americanos le condujo a estudiar   a fondo cómo piensan los conservadores y los liberales estadounidenses y a advertirles sobre lo poco aconsejable que resulta, en la   comunicación política, confrontar   a los republicanos y sus elefantes   utilizando no sólo sus términos,   sino dejándose arrinconar en un   escenario lingüístico donde dominan su cultura, su moral y sus valores. El "encuadre" es una suerte   de madeja de creencias compartidas, respaldadas por una densa   trama histórica, que está profundamente arraigada en el inconsciente de una buena parte de los   norteamericanos. Este "encuadre"   se expresa de mil maneras a través de las metáforas de la vida cotidiana y, contundentemente, en   las políticas públicas.

Para ilustrar sus convicciones   el lingüista describe numerosos   ejemplos. Uno de ellos es el modelo del padre estricto, que constituye un valor fuertemente anclado   en la moral de los republicanos. 

Cuando los niños se hacen mayores se espera que hayan aprendido disciplina y que pueden prosperar, de lo contrario, si no se han   esforzado, ya no merecen nada. A   partir de ese momento, el padre   estricto no se entrometerá más en   sus vidas. Políticamente, esto se   traduce en que el gobierno tampoco se entrometerá. Por eso en   política, los conservadores norteamericanos están en contra de las   subvenciones para alimentos, la   protección social y los programas   asistenciales. Para ellos son políticas inmorales.

A diferencia de este marco mental y moral, los liberales cultivan   la noción del padre protector: "Se   parte del supuesto de que los niños nacen buenos y pueden hacerse mejores". Desde este "encuadre",   este marco moral, los demócratas   construyen sus ofertas electorales, que habitualmente son menos   guerreristas, y proponen medicina   social y protección laboral, especialmente para los más débiles.

Desde 2004, el think tank de   Lakoff viene diciéndole a los demócratas que los republicanos les   llevan ventaja, porque normalmente sus políticas están estrechamente vinculadas a sus principios,   a sus poderosos marcos morales,   mientras que los liberales suelen   defender sus propuestas en escenarios retóricos donde dominan   las metáforas republicanas, sin   apelar a sus propios valores profundos, que son tan estadounidenses como los de los seguidores   del elefante. Les dice: "Ellos saben   hablar de valores. Nosotros tenemos que hablar de valores. Si pensamos un poco, podemos hacer   fácilmente un listado de ellos...".

Muchos analistas atribuyeron el   triunfo de Obama en 2008 a este   reencuentro de los demócratas   con su arsenal de valores liberales   en la política. Y algunos han pensado que la aparición del Tea Party   es en cierta forma una contrarrespuesta al desafío moral y principista de los nuevos demócratas.

Existe también la convicción de   que no hay formas absolutamente   puras de los dos encuadres, y esto explica que el Presidente norteamericano, que ha sacado mayor   provecho del "reenmarcamiento"   de la política, mantenga vivo este   debate y, en más de una ocasión,   haya citado las frases más republicanas de Abraham Lincoln para invocar el lado republicano de   los demócratas.

A su manera, los venezolanos   son hoy parte de una fuerte confrontación de valores y de "encuadres". El joven aspirante Henrique   Capriles Radonski les ha aplicado a los conservadores apertrechados en el Estado venezolano   una dosis de jarabe amargo. No   ha eludido la confrontación, pero no la ha dado en los términos   en los que desearía el "encuadre"   chavista: lugares comunes, clichés   ideológicos, irrespeto, vulgaridad,   insulto y violencia. Los ha enfrentado serenamente con sus valores   liberales de democracia, libertad,   oportunidad, participación, trabajo, consenso, amistad, acuerdo   y eficiencia. Ha estructurado un   "encuadre" propio y eso les tiene   mordiendo el indigerible polvo del   elefante. 

miércoles 1 de febrero de 2012

Momento de definiciones y de asumir posiciones

El momentun es histórico, porque exige definiciones claras y definitivas. No es posible eludir los temas que le dan verdadero sentido a la lucha política.


Johan Rodríguez Perozo


El debate político venezolano va cobrando la intensidad que le es característica, en un contexto como el que ofrece la realidad actual. La lucha por desplazar del poder a quienes actualmente lo detentan, cobra cada vez más una intensidad capaz de poner a prueba los mejores talentos de la política nacional. Por una parte, el desgarramiento natural y el desgaste producido por el ejercicio vacuo del poder por quienes gobiernan y por la otra, la capacidad de quienes se oponen al régimen, para descifrar las claves más importantes, en la búsqueda de imponer su discurso, conforman la trama a través de la cual, deberán producirse los acontecimientos más importantes de los próximos meses.


En el entramado opositor al régimen de Chávez, ocurren diversas situaciones que vale la pena evaluar. Corriendo el riesgo de la vituperación por algunos avezados de la política tradicional, nos atrevemos a señalar, que existe una suerte de intento por secuestrar el verdadero sentido del debate abierto, democrático y plural.
La circunstancia impuesta por el régimen, basada fundamentalmente en la idea de imponer un modo de vida incompatible con las mejores tradiciones del venezolano, ha llevado a la construcción de una plataforma unitaria, como una suerte de desiderátum a la salida de los males que nos aquejan como sociedad.
Resultaría una perogrullada señalar, que el notable esfuerzo por conformar la plataforma unitaria, cuya misión básica es la de coordinar el esfuerzo por desplazar al régimen de Chávez del poder, tiene como punto de partida la debilidad estructural y organizativa del entramado partidista que la integra. Paralelamente al interés de grupo de los partidos, va corriendo el de las individualidades aspirantes a convertirse en los líderes de la ocasión. Tirios y troyanos admiten la premisa antes señalada, como el punto de partida para un combate a librar en varios escenarios y a la vez, en planos diferentes donde nunca quedan atrás las viejas querellas.
Diversos estudios e investigaciones de opinión pública, muchos de éstos difundidos interesadamente por los medios (la opinión publicada), recogen de manera sólida aspectos a considerar debidamente, por quienes adelantan sus respectivas estrategias, destinadas a moldear el animus colectivo de una manera determinada y acorde con sus intereses. Que ha de ser alguien consustanciado con los tiempos que corren, el líder llamado a encabezar la titánica tarea política de desplazar al chavismo gobernante del poder, es algo expresado de manera contundente y recurrente en dichas investigaciones de opinión pública.
De la misma manera nos dicen tales investigaciones, que no es precisamente esta, la hora de mayor influencia en la sociedad de los partidos políticos, como instituciones orientadoras de la vida y las decisiones públicas. Porcentajes modestos son asignados a las organizaciones políticas, cuando se mide los niveles de aceptación por la gente, de la razón de ser de estas instituciones.
En tal sentido, y en aceptación tácita del significado de la realidad expresada, se hace perfectamente comprensible que algunos sectores “refunfuñen” y se nieguen a admitir la contundencia de la circunstancia. Claro está que el liderazgo representado, básicamente, por Capriles, López, Pérez y Machado, marca la impronta de una generación que está llamada a asumir responsabilidades para las cuales probablemente no estaban listos.
Ello no los descalifica, en tanto en cuanto también tienen individualmente, el deseo y la decisión de ser protagonistas de su propio tiempo. Con base a esta realidad, queremos entonces, plantear y porque no decirlo claramente, colocar en evidencia el “extraño” discurso levantado por algunos personeros de la política tradicional, intentando descalificar de manera aviesa, a quienes la circunstancia histórica a colocado en el camino de ayudar a dilucidar el destino de la sociedad venezolana de estos tiempos.
En nuestra modesta opinión, creemos que hay que darle “un parao” a algunos personeros con pretensiones de encauzar una orientación moralizadora de la política, en vano intento por influir en las decisiones públicas. Pretendiendo hacerlo además, desde la trashumancia de la atalaya del exilio voluntario, marchando a contra pelo de las realidades que bordean los riesgos asumidos por quienes aquí están “poniendo el pecho”, prestos al combate necesario.
Discursos como el de Rafael Poleo y otros personeros considerados como una suerte factótums de la política venezolana, sólo contribuyen a enrarecer aún más, el complejo escenario que representa el contexto del mundo opositor al régimen que gobierna a Venezuela.
Afirmamos responsablemente, que ha llegado la hora del ajuste de cuentas de la sociedad venezolana consigo misma. El país se mueve entre el maremágnum del peligro de continuidad de un régimen destructor del entramado institucional, que se ha llevado por delante, cual elefante en una vidriera, las esperanzas de progreso de un pueblo y las complejas contradicciones de un liderazgo desgastado, aparentemente negado a abrirle paso a las nuevas realidades, convirtiéndose así y de manera eventual en rémora para los cambios necesarios y el empuje de una generación resuelta a asumir su responsabilidad.
Reconociéndonos como parte del grupo etario al que ya se le pasó su cuarto de hora, opinamos que es el momento de dejar atrás los protagonismos de viejos tiempos y asumir con entusiasmo y sin ambages, el apoyo sin condiciones al liderazgo de este tiempo. Son ellos y no otros, quienes tienen la responsabilidad de rescatar al país, de manos de la tropa demencial que hace ya trece largos años lo tomó por asalto para llevarnos a la ruina. Afirmamos con entusiasmo que es el tiempo de los Capriles, los López, los Pérez y las Machado y no el de los Poleo, quienes más allá de recrearnos con sus crónicas trashumantes, no creemos que sean quienes han de conducir el movimiento de salvación nacional que hoy exige la sociedad venezolana.